¿Qué servicio necesito? ¿Una traducción o una interpretación?

¿Qué servicio necesito? ¿Una traducción o una interpretación?

Hace algunos años la SFT (Societé Française des Traducteurs) publicó un folletico muy interesante sobre la traducción. El folleto se titula ‘Traduction, faire les bons choix’ [la Traducción: elegir bien]*
Son una serie de consejos que quisiera compartir y comentar.

El primer consejo o pregunta que debe hacerse el posible cliente es:

¿Qué servicio necesito? ¿Una traducción o una interpretación?

Bueno, aquí debo volver a hacer una ‘traducción’ de lo que es la interpretación. En Colombia, la interpretación es la mal denominada ‘traducción simultánea, lo cual es un grave error, como verán más adelante. Quién sabe de dónde sacaron ese término, porque ni es traducción ni es necesariamente simultánea.
La traducción se refiere a textos escritos, en cambio, la interpretación es oral.
Si está trabajando con textos escritos, necesita un traductor.
Por ejemplo: un registro de matrimonio; las instrucciones de montaje de una maquinaria; un contrato de venta exclusiva entre la casa matriz y un representante local, una obra literaria…
Si necesita comunicarse con otras personas que no hablan su lengua, entonces necesita un intérprete.
Por ejemplo: un seminario de actualización que imparte un invitado internacional; una sesión de conciliación entre dos empresas de diferentes nacionalidades; la asistencia a un extranjero que llega al país para someterse a una intervención quirúrgica; la comunicación entre un inmigrante clandestino y las autoridades de migración, la celebración de un matrimonio entre dos personas que hablan idiomas diferentes, etc.

Ahora ya sabe exactamente lo que necesita: ¿traducción o interpretación?
Una vez aclarado este asunto, debe escoger a la persona idónea para ese trabajo: Si son traducciones: traductor; si es interpretación: un intérprete.
Parece una perogrullada, pero no hay tal. Pregunte a sus conocidos o colegas si tienen clara la diferencia entre traductor e intérprete. Se sorprenderá al constatar que muy pocos utilizan bien el término.

¿Sabe qué es la traducción oficial?
Bueno, ahí dejo esa ‘tarea’, ya hablaremos de ello con profundidad en la próxima entrega.